Sociedad, Aborto Libre y Nueva Constitución

Estimados vecinos, a raíz de la aprobación de aborto libre en Argentina y la inminente discusión de esta ley en Chile, me gustaría invitarlos a reflexionar sobre este importante tema.

Durante mi época universitaria y luego como profesional y político he tratado de aportar en la construcción de un país más justo y solidario,  donde el respeto, la familia y la dignidad humana estén en el centro de la vida social.

El Estado debe estar al servicio de las personas, respetar la libertad individual, promoviendo el bien común, defendiendo a los más vulnerables y procurando que nadie quede abandonado.

Hoy que estamos ad portas de la redacción de una nueva Constitución, debiésemos procurar avanzar hacia un Estado moderno, eficiente, que  cumpla con los requerimientos antes mencionados.

La Constitución debe proteger la vida de todo ser humano, sin discriminación de ningún tipo. En este listado se encuentra, evidentemente, el niño que está por nacer. Es necesario apoyar a las madres en situación de vulnerabilidad durante el embarazo y una vez que el niño nazca, cuando lo requieren.

La defensa de la vida no es un tema que se circunscriba a la creencia en Dios o en alguna religión en particular, es el derecho humano más  fundamental.

Hace algunos años atrás escuché a la Madre Teresa de Calcuta referirse al aborto como “la amenaza más grande de nuestros tiempos para la Paz”. Su vida siempre estuvo al servicio de los más vulnerables, un trabajo incansable de amor hacia al prójimo, resaltando la dignidad de la persona humana en aquellos rechazados por la sociedad, en los abandonados, postergados y condenados a la miseria. Sus palabras son un mensaje al corazón de todos nosotros, un mensaje de paz, amor y esperanza.

Luchar por la vida, es jugársela por un mundo más amigable, una sociedad más responsable, justa y solidaria, donde el amor es más fuerte  que el egoísmo y las personas se hacen cargo de sus acciones.

La sociedad de hoy se ha vuelto materialista e individualista, mi derecho es lo único que importa, no existe un sentido de sociedad, es un lugar donde hay humanos de primera y segunda categoría, la cultura de lo desechable. Lo vemos con miles de ancianos abandonados por sus familias y por un Estado negligente, con cientos de niños descuidados por el SENAME y por sus familias. Con una ley de aborto muchos niños no podrán nacer, ya que se privilegia el derecho de la madre por sobre el derecho a la nueva vida. Hay que considerar también el sufrimiento de muchas madres que en algún momento sintieron que su única opción era abortar porque la sociedad no las apoyó.

Queremos generar conciencia del valor de la vida, educar jóvenes responsables de su sexualidad, hombres que asuman sus acciones con valentía y mujeres que entreguen vida con amor para la construcción de un mundo mejor.

Si algo hemos aprendido de esta crisis social en Chile, es que el Estado y la sociedad en su conjunto deben proteger a los más vulnerables, no podemos avanzar como país dejando grupos de personas abandonados o haciendo vista gorda ante la falta de dignidad de algunos compatriotas.

Chile necesita de una sociedad que se respete en sus diferencias, busque la felicidad de todos sus habitantes y entregue oportunidades para que todos puedan entregar su máximo potencial.

Hoy con la nueva Constitución tenemos una oportunidad histórica de sanar las heridas del pasado y construir una sociedad donde la dignidad humana esté en el centro y sea el motor que nos guie y nos una como país.

Acerca de Manuel Covarrubias 3 Articles
Concejal La Reina UDI 2016 - 2021. Coordinador #CuidaLaReina, por una comuna más segura, con mejor calidad de vida y espacios públicos de calidad!